jueves, 12 de enero de 2012

Parecidos Razonables

Parecidos razonables...
Entre yo y una bala perdida.
Disparada sin cuidado, en cualquier dirección. Volando en busca de algún objetivo al azar.
¿Y cómo quieres que no siga al viento?
Si lo único que me dejaste antes de obligarme a perderme fue un beso grabado en metal.
Si me dejaste en medio de ninguna parte, con promesas de nada.
Y ahora no sé continuar.
...Supongo que este cuento, también acaba mal.

2 comentarios:

  1. ¡RUIDO PARA TU LÉXICO! ¡EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEHHHHH!

    ResponderEliminar